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M. L. ANDREASEN-Carta Nº 2: Intento de manipulación.-

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M. L. ANDREASEN-Carta Nº 2: Intento de manipulación.-

Mensaje por Admin el Lun Mayo 17, 2010 1:59 am

Carta 2: Intento de manipulación.-
Cartas a las Iglesias por M.L. Andreasen.

A comienzos del verano de 1957 tenía en mis manos, creo que providencialmente, una copia del Informe de la "Junta de Fideicomisarios de los Escritos de E. White" de Mayo de ese año. Para aquellos que no están familiarizados con este Comité, debo declarar que es un pequeño comité escogido para mantener la verdad del gran volumen de cartas, manuscritos y libros dejados por la Sra. E.G. White. En consejo con los oficiales de la denominación, la mesa decide quién tendría acceso al material, y en qué medida y para qué propósitos; lo que podría ser publicado y lo que no podría; y cuál sería el material que no podría estar disponible bajo ningún concepto.
La mayor parte del trabajo del comité consiste en examinar y editar estos escritos, y recomendar para que sean publicados materiales que parezcan tener un valor permanente. Este trabajo es de gran importancia para la iglesia, ya que solamente aquello que es liberado por la mesa ve la luz del día. Durante su vida la propia Sra. White hizo el trabajo de seleccionar y editar, y ella siempre tenía la visión total de lo que se estaba haciendo. Todos sabían que todo lo que era publicado estaba siendo supervisado por ella y que tenía su aprobación. La mesa ahora estaba haciendo este trabajo.
Dos hombres y el comité.-
De acuerdo con el informe White, fue el primero de Mayo de 1957, que dos hombres, miembros del comité, que fueron escogidos para escribir el libro “Questions on Doctrine” (Preguntas Sobre Doctrina), fueron invitados por la mesa para reunirse con ellos, para analizar una pregunta que había recibido alguna consideración en la reunión anterior de Enero. Se trataba de declaraciones hechas por la Sra. White con relación a la expiación actualmente en curso, en el santuario celestial. Este concepto no concordaba con las conclusiones alcanzadas por los dirigentes de la denominación en consejo con los evangélicos. Para entender esto completamente, y su importancia, es necesario revisar un poquito la historia.
Los dirigentes Adventistas estuvieron por algún tiempo en contacto con dos ministros de otra fe, evangélicos, el Dr. Barnhouse y el Sr. Martin, respectivamente el editor y el asistente del editor del diario religioso Eternity, publicado en Philadelphia, y habían analizado con ellos varias de nuestras doctrinas. En estas conversaciones, como también en las innumerables cartas que circularon entre ellos, los evangélicos habían levantado serias objeciones a algunas de nues-tras creencias. El asunto de mayor importancia era si los Adventistas podían ser considerados cristianos al mantener tales puntos de vista como la doctrina del santuario; los 2.300 días; la fecha de 1.844; el juicio investigador; y el servicio expiatorio en el santuario celestial desde 1.844. Nuestros hombres expresaron el deseo de que la iglesia Adventista sea reconocida como una iglesia Protestante regular, una iglesia Cristiana, no una secta.
Los dos grupos gastaron “cientos de horas” estudiando, y escribieron muchos cientos de páginas. Los evangélicos visitaron nuestras oficinas generales en Takoma Park, y nuestros hombres visitaron Philadelphia y fueron convida-dos por el Dr. Barnhouse a su confortable hogar. De tiempo en tiempo otros hombres fueron llamados para ser consultados en algunas materias como la Voz de la Esperanza y otros cambios en algunos de nuestros libros en relación a la “marca de la bestia” y también “en relación a la naturaleza de Cristo durante su encarnación”. Eternity, Septiembre de 1956. Esto fue llevado a la “atención de los oficiales de la Conferencia General, de que la situación podía ser remediada y de que tales publicaciones debían ser corregidas”. Las correcciones fueron hechas, y “esta acción de los Adventistas del Séptimo Día fue indicativa de pasos similares que fueron tomados subsecuentemente” Ídem. No estamos informados de cuáles fueron los otros libros que fueron “remediados y corregidos”. Los evangélicos publicaron un informe de sus conferencias con los Adventistas en Eternity, del cual fue tomada la declaración anterior. El Dr. Barnhouse declara que ellos tuvieron la precaución de someter sus manuscritos a los Adventistas, de tal manera que no ocurriese algún error o alguna mala interpretación. Los Adventistas no publicaron ningún informe. Aún en la última sesión de la Conferencia General (1958), la materia no fue discutida. Solamente algunos sabían que habían habido algunas conferencias con los evangélicos. Había rumores de que los dirigentes Adventistas habían estado en conferencia con los evangélicos, pero eso fue considerado por algunos apenas como habladurías. Los pocos que sabían del hecho, mantuvieron silencio. Parecía haber una conspiración de secreto.
Hasta hoy día no sabemos, y se considera conveniente que no sepamos, quien llevó adelante las conferencias con los evangélicos. No sabemos, y se considera conveniente que no sepamos, quien escribió “Questions on Doctrine”. Investigaciones diligentes no produjeron ningún resultado. No sabemos, y se considera conveniente que no sepamos, cuáles fueron realmente los cambios efectuados y en qué libros, relacionados con la marca de la bestia y la naturaleza de Cristo durante la encarnación. No sabemos quién autorizó la omisión del capítulo 13 de Apocalipsis en nuestra lección de la escuela sabática del segundo trimestre de 1958, la cual tenía que ver con la marca de la bestia. El Dr. Barnhouse informa que para “evitar cargos traídos contra ellos por los evangélicos” los Adventistas “hicieron arreglos” en relación con La Voz de la Esperanza y el Señales de los Tiempos. No sabemos qué tipo de “arreglos” fueron hechos ni se nos ha informado. ¿No deberíamos tener un informe detallado? Desde luego, nos asombra cómo pudo ser que ministros de otra denominación hayan tenido voz o cualquier cosa que decir con relación a cómo tenemos que conducir nuestro trabajo. ¿Han abdicado nuestros dirigentes? ¿Cómo es posible que hayan consultado a los evangélicos y hayan mantenido a nuestro propio pueblo en las tinieblas?
¿Qué se hizo en las conferencias?
Para un informe acerca de esto, estamos confinados a lo que se publicó en Eternity. El asunto que tomó la mayor parte del tiempo en las conferencias fue el santuario. El Dr. Barnhouse fue franco en su estimativa de esta doctrina. En particular objetó nuestra enseñanza del juicio investigador, el cual caracterizó como “el fenómeno más colosal, psicológico, montado para salvar las apariencias, en la historia de la religión”. Después lo llamó “la doctrina insignificante y casi ingenua del juicio investigador” y dijo que “cualquier esfuerzo para establecerla es estéril, insulso e inútil” Eternity, Septiembre, 1956.
El Dr. Barnhouse, al discutir la explicación de Hiram Edson del chasco de 1844, dice que la suposición de que Cristo “tuviese una obra que hacer en el Lugar Santísimo antes de venir a esta tierra... es una idea humana orquestada para salvar las apariencias, que algunos Adventistas no informados ... la han llevado hasta extremos fantásticos y litera-les. El Sr. Martin y yo hemos escuchado a los dirigentes Adventistas decir, llanamente, que ellos repudiaban todos esos extremos. Esto no lo dijeron ellos en términos dudosos. Aún más, no creyeron que algunos de sus profesores antiguos enseñaran que el sacrificio expiatorio de Jesús no fue completo en el Calvario, y que Él aún estaba llevando a cabo una segunda obra ministerial desde 1844. Esta idea también es totalmente repudiada” Idem.
Note esta declaración: La idea de que Cristo “tenía una obra que hacer en el Lugar Santísimo antes de venir a esta tierra ... es una invención humana para salvar las apariencias”, “el Sr. Martin y yo hemos escuchado a los dirigentes Adventistas decir, llanamente, que ellos repudiaban todos esos extremos. Esto no lo dijeron ellos en términos dudosos”.
Creo que es deber de la denominación tener una respuesta clara de parte de nuestros dirigentes, si es que el Dr. Barnhouse y el Sr. Martin dijeron la verdad cuando escucharon a nuestros dirigentes decir que repudiaban la idea de que Cristo tenía una obra que hacer en el segundo departamento antes de venir a esta tierra. Esta pregunta exige una clara respuesta.

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Re: M. L. ANDREASEN-Carta Nº 2: Intento de manipulación.-

Mensaje por Admin el Lun Mayo 17, 2010 2:06 am

Intento de manipulación.-

Antes de continuar informando lo que sucedió en las conferencias, volvamos a los dos hombres que en aquel día primero de Mayo de 1957, se encontraron con la Junta de Fideicomisarios de los Escritos de E. White para procurar sus consejos y, también, para hacer una sugerencia. Los hombres estaban bien acostumbrados a las declaraciones hechas por el Dr. Barnhouse y por el Sr. Martin, de que la idea del ministerio de Cristo en el segundo departamento en el santuario había sido totalmente repudiada. Esto había sido impreso algunos meses antes, y no había habido ninguna protesta. Los hombres, sin embargo, no necesitaban la declaración impresa, ya que ambos habían participado en la discusión con los evangélicos. Uno de ellos en particular había tenido una parte prominente en los encuentros, había visitado al Dr. Barnhouse en su hogar, había hablado en las iglesias del Dr. Barnhouse a solicitud de una invitación de éste. Él era uno de los cuatro hombres que realmente había llevado la carga, y era aquel que fue elegido para acompañar al Sr. Martin en su viaje hacia la costa oeste, para hablar en nuestras iglesias. Era tenido en alta estima por el Dr. Barnhouse. El sentimiento era mutuo.
Cerca del tiempo en que los dos hombres visitaron la bóveda, aparecieron una serie de artículos en la revista Ministry, la cual reclama ser “la comprensión Adventista de la expiación, confirmada e iluminada y clarificada por el Espíritu de Profecía”. En la edición de Febrero de 1957, dice que “el acto sacrificial en la cruz es completo, perfecto y es la expiación final para el pecado del hombre”. Este pronunciamiento está en armonía con las creencias de nuestros dirigentes, confirmando lo dicho sobre ellos por el Dr. Barnhouse. También está en armonía con la declaración firmada por un oficial jefe en una carta personal: “Usted no puede, hermano, Andreasen, dejar a un lado esta preciosa enseñanza de que Jesús hizo un completo y todo suficiente sacrificio expiatorio en la cruz ... Esto debemos afirmarlo aún más, y debemos continuar proclamándolo, así como lo hicieron nuestros queridos y venerables pioneros en la fe”.
Habría sido interesante si el escritor pudiera mostrar una prueba de esta aseveración. La verdad es que nuestros pioneros creyeron y proclamaron otra cosa. No creyeron que la obra en la cruz fuese completa y todo-suficiente. Creyeron que allí se pagó el rescate, y que como tal, era todo-suficiente; pero la expiación final aguardaba la entrada de Cristo en el Lugar Santísimo en 1844. Esto es lo que los Adventistas han enseñado y han creído, y ésta es la antigua doctrina establecida que nuestros venerables pioneros creyeron y proclamaron. No podían enseñar que la expiación en la cruz era final, completa y todo-suficiente, a la vez que mantenían que otra expiación, también final, ocurrió en 1844. Eso habría sido absurdo y sin sentido. Pagar la penalidad de nuestros pecados era, sin duda, una parte vital y esencial del plan de salvación de Dios, pero eso no lo era todo de ninguna manera. Fue, realmente, colocar en el banco del cielo una suma suficiente y de cualquier manera adecuada para toda contingencia, y de la cual se podía sacar para y por cualquier individuo, conforme sea su necesidad. Este pago fue “la preciosa sangre de Cristo, como de cordero, sin mancha y sin contaminación” 1 Pedro 1:19. En su muerte en la cruz pagó “todo”; pero el precioso tesoro se hizo eficaz para nosotros solamente cuando Cristo nos lo ministra a nosotros, y esto tiene que esperar la venida al mundo de cada individuo; así, la expiación debe continuar a medida que las personas van naciendo. Escuche esto:
“Existe un fondo inagotable de perfecta obediencia que se nutre de su obediencia. ¿Cómo es que, un tesoro tan infinito, no es apropiado? En el cielo, los méritos de Cristo, su abnegación y su renuncia, son atesorados como incienso, para ser ofrecidos con las oraciones de su pueblo” General Conference Bulletin, Vol. 3: 101-102, Cuarto Trimestre de 1899.
Note las frases: “fondo inagotable”, “tesoro infinito”, “méritos de Cristo”. Este fondo fue depositado en la cruz, pero no “fue usado” allí. Fue “atesorado” y ofrecido con las oraciones del pueblo de Dios. Y especialmente desde 1844 este fondo es utilizado masivamente a medida que el pueblo de Dios avanza en santidad; pero nunca se agota, existe siempre suficiente y aún queda una reserva.
Vea nuevamente: “Aquel que a través de su propia expiación proveyó para ellos un fondo infinito de poder moral no fallará en emplear este poder en su beneficio. Él les imputará a ellos su propia justicia ... existe un fondo inagotable de perfecta obediencia que se nutre de su obediencia ... a medida que las oraciones sinceras y humildes suben al trono de Dios. Cristo une con ellos los méritos de su propia vida de perfecta obediencia. Nuestras oraciones son hechas fragantes por este incienso. Cristo se ha comprometido a sí mismo a interceder en nuestro beneficio, y el Padre escucha a su Hijo”. (Id).
Cuando oramos, en este mismo año de 1959, Cristo intercede por nosotros y compromete con nuestras oraciones “los méritos de su propia vida de perfecta obediencia. Nuestras oraciones son hechas fragantes por este incienso ... y el Padre siempre escucha al Hijo”.
Compare esto con la declaración de Questions on Doctrine, en la página 381: “(Jesús) apareció en la presencia de Dios por nosotros ... Pero no estaba con la esperanza de obtener algo por nosotros en aquel tiempo o en algún tiempo en el futuro. ¡No! Él ya lo había obtenido para nosotros en la cruz”. Fíjese en la situación: Cristo aparece en la presencia de Dios por nosotros. Implora, pero no obtiene nada. Por 1800 años implora, y no consigue nada. ¿Será que no sabía que ya lo había obtenido? ¿Nadie le informó de que era inútil implorar? Él mismo “no tiene esperanza” de conseguir algo ahora o en cualquier tiempo futuro. Y sin embargo implora y continúa implorando. ¡Qué visión para los ángeles! ¡Y esto se supone que es una enseñanza Adventista! Este es el libro que tiene la aprobación de los dirigentes Adventistas y que ha sido enviado a todo el mundo para mostrar lo que creemos. Que Dios nos perdone. ¿Cómo podemos estar en pie delante del mundo y convencer a cualquiera de que creemos en un Salvador que es poderoso para salvar, cuando lo presentamos implorando en vano delante del Padre?
Gracias a Dios, que esto no es una doctrina Adventista. Vean la cita de la hermana White que se ha citado anteriormente: “Cristo se ha comprometido a sí mismo a interceder en nuestro favor, y el Padre siempre escucha al Hijo”. Esto es Cristianismo, pero lo otro no lo es.
¿Debemos permanecer en silencio ante tales condiciones? La hermana White dice: “En los últimos cincuenta años todo tipo de herejía ha sido traída hasta nosotros ... especialmente concerniente al ministerio de Cristo en el santuario celestial ... ¿Se sorprenderían ustedes que cuando veo el comienzo de una obra que va a remover algunos de los pila-res de nuestra fe, yo tenga algo a decir? Tengo que obedecer la orden, “¡Enfréntenlo!”” Serie B, Nº 2, Página 58.
Nuevamente: “El enemigo de las almas ha procurado hacer creer que debía tener lugar una
gran reforma entre los Adventistas del Séptimo Día, y que esta reforma consistiría en renunciar a las doctrinas que son los pilares de nuestra fe, y en lanzarse a un proceso de reorganización. ¿Si esta reforma tuviese lugar, cuáles serían sus resultados? Los principios de verdad que Dios en su sabiduría ha dado a la iglesia remanente, serían descartados. Nuestra religión sería cambiada. Los principios fundamentales que han sostenido la obra por los últimos cincuenta años serían considerados errados. Se establecería una nueva organización. Se escribirían libros de un nuevo orden. Se introduciría un sistema filosófico intelectual ... No se permitiría que nada se interpusiese en el camino de este nuevo movimiento”. Ídem, Páginas 54-55.
“¿Deberíamos mantener silencio por temor a herir u ofender sus sentimientos? ... ¿Deberíamos mantener silencio por temor a perjudicar su influencia, mientras las almas están siendo engañadas? ... Mi mensaje es el siguiente: No con-sientan más en escuchar sin protestar contra la perversión de la verdad”. Ídem, Página 9, 15.

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Re: M. L. ANDREASEN-Carta Nº 2: Intento de manipulación.-

Mensaje por Admin el Lun Mayo 17, 2010 2:07 am

La reunión del primero de mayo.-

Dudo que los dirigentes Adventistas estuviesen totalmente enterados de las muchas referencias de la Sra. White con relación a la expiación ahora en curso en el santuario celestial desde 1844. Si lo hubiesen estado, ¿cómo se habrían atrevido a tomar la posición que tomaron con relación al asunto del santuario? Esta idea encuentra soporte en la aparente sorpresa de los dos hombres que visitaron la bóveda y comprobaron que en su investigación habían “quedado cruda-mente enterados de las declaraciones de E. G. White que indican que la obra expiatoria de Cristo está actualmente en curso, en el santuario celestial”. Informe, 01 de Mayo de 1957, Página 1483. ¿Por qué quedaron crudamente enterados? El descubrimiento parece que los sorprendió. Al usar el plural en sus declaraciones, admitieron existir más de una referencia. No sé cuantas encontraron. Yo he encontrado diecisiete, y sin duda hay más. ¿Y por qué usaron la palabra “indican”? La hermana White hace más que indicar. Hace declaraciones categóricas.
Aquí van algunas de ellas: “...al término de los 2300 días en 1844, Cristo entró en el Lugar Santísimo del santuario celestial, para efectuar la obra final de la expiación, preparatoria de su venida” Gran Conflicto: 422. “Cristo ha completado solamente una parte de su obra” “Cristo es representado como estando continuamente ante el altar, ofreciendo continuamente el sacrificio por los pecados del mundo ... Un Mediador es esencial por causa de la continua comisión de pecado ... Jesús presenta las oblaciones ofrecidas por cada ofensa y por cada deficiencia del pecador” Manuscrito 50,1900.
Estas declaraciones son definitivas. Fue al término de los 2300 días en 1844, que Cristo entró en el Lugar Santísimo “para efectuar la obra final de la expiación”. “Había completado solamente una parte de su obra como nuestro intercesor”, en el primer departamento. Ahora “entra en otra fase de la obra”. Ofrece “su sangre ante el Padre”. Está “continuamente ante el altar”. Esto es necesario “por causa de la continua comisión de pecado”. Jesús presenta la oblación de cada ofensa y de cada deficiencia del pecador. Esto implica una expiación continua, actual. Oficia “continuamente”. Jesús presenta la oblación ofrecida por cada ofensa”. “Él vive siempre para hacer intercesión por ellos” Heb. 7:25.
Se presume que cuando los dos hombres comprobaron que habían “quedado crudamente enterados de las declaraciones de E. G. White que indican que la obra expiatoria de Cristo está ahora en curso, en el santuario celestial”, ellos habían leído las citas que hemos dado aquí y tal vez algunas otras. En vista de este conocimiento, ¿qué sugirieron que se hiciese? ¿Cambiarían sus opiniones erradas y las armonizarían con las claras palabras del Espíritu de Profecía? No, al contrario, “sugirieron a los fideicomisarios que algunas notas de pie de página o del Apéndice podrían aparecer en ciertos libros de Ellen G. White, aclarando en gran medida con las propias palabras de Ellen G. White nuestro entendimiento de las diversas fases de la obra expiatoria de Cristo”. Informe, Página 1483.
Pondere esta asombrosa declaración. Admiten que la hermana White dice que “la obra expiatoria de Cristo está ahora en curso, en el santuario celestial”, ¡y proponen que sean hechas algunas inserciones en algunos libros de la hermana White, lo cual nos daría el entendimiento de la expiación! Ellos estaban, en realidad, actuando en armonía con la declaración oficial de Questions on Doctrine según la cual, cuando uno lee “en los escritos de Ellen G. White, que Cristo está efectuando la expiación ahora, debe entenderse que nosotros simplemente queremos decir que Cristo está ahora efectuando la aplicación”, etc., páginas 354-355.
Si la hermana White estuviese viva ahora y leyese esto, ciertamente se las vería con esos escritores presuntuosos, y lo haría en los términos más directos. No le concedería la razón a ninguno, quienquiera que sea, para que cambiasen lo que ella había escrito, o lo interpretasen de tal manera que su claro significado resultara viciado. La exigencia que hace Questions on Doctrine de que ella dice lo que no dice, efectivamente destruye la fuerza de todo lo que ha escrito. Si tenemos que consultar un intérprete inspirado de Washington antes de poder saber lo que ella dice, entonces podemos descartar todos los Testimonios. Que Dios guarde a su pueblo.
Al comienzo de este siglo, cuando el destino de la denominación pendía de la balanza, la hermana White escribió: “Satanás ha trazado sus planes para minar nuestra fe en la historia de la causa y de la obra de Dios. Estoy profundamente preocupada al escribir esto: Satanás está trabajando con hombres en posiciones prominentes para barrer los fundamentos de nuestra fe. ¿Permitiremos que esto suceda, hermanos? Review and Herald, 12 de Noviembre de 1903.
Respondiendo su pregunta, “¿permitiremos esto?”, responde: “Mi mensaje es: No consientan más en escuchar sin protestar contra la perversión de la verdad ... He sido instruida para alertar nuestro pueblo; muchos están en peligro de recibir teorías y sofismas que minan los fundamentos de la fe” Cartas a los Médicos y Ministros, Serie B, Nº 2, pági-na 15. “En los últimos cincuenta años toda clase de herejía ha sido traída sobre nosotros, para nublar nuestras mentes en relación a las enseñanzas de la Palabra, especialmente en relación al ministerio de Cristo en el santuario celestial ... Pero los hitos que han hecho de nosotros lo que somos, deben ser preservados, y serán preservados, tal como Dios lo ha dicho, a través de su Palabra y de los testimonios de su Espíritu. Él nos llama a mantenernos firmes, aferrados a la fe, a los principios fundamentales que están basados en una autoridad incuestionable” Ídem, página 59. “¿Se sorprenderían si yo viese el comienzo de una obra que removiese alguno de los pilares de nuestra fe, y tuviese algo a decir? Debo obedecer la orden, ¡Enfréntenlo!” Ídem, página 58.
Pasar al primer plano.-
Después que los dos hombres hubieron sugerido la inserción de notas y explicaciones en algunos de los libros de E. G. White, los cuales le darían al lector la impresión de que ella no se oponía a su nueva interpretación, hicieron otra sugerencia. “Esta es una materia”, dijeron, “que pasará al primer plano en el futuro próximo, y (que) haría bien en movernos hacia esa dirección con la preparación e inclusión de tales notas en las futuras impresiones de los libros de E. G. White”. Informe: 1483.
Dejo al lector que decida por qué los hombres tenían tanta prisa en colocar las notas y explicaciones en los libros de Ellen White. ¿Puede ser que al hacerlo, esto se constituiría en un hecho consumado, una cosa que ya ha sido hecha y que sería difícil o imposible de cambiar? Esta es una consideración importante, porque hay razón para creer que cosas semejantes estén sucediendo con otros de nuestros libros, y de que hay un movimiento para cambiar nuestra doctrina en otras materias. Esto debiera ser estudiado, antes de que sea demasiado tarde.
El 2 de Mayo fue registrado en el Informe: Declaraciones de E. G. White en relación con la obra expiatoria de Cristo: “La reunión de los fideicomisarios mantenida el 1 de Mayo finalizó sin ninguna resolución con relación a la cuestión que ha venido siendo analizada, convenientes notas a pie de página o explicaciones con relación a las declaraciones de E. G. White sobre la obra expiatoria de Cristo, la cual indica una obra continua en el momento presente en el cielo. Puesto que el jefe de la mesa estará ausente de Washington en los próximos cuatro meses, y las implicaciones en esta cuestión son tales que demandan la más cuidadosa consideración y consejo, fue “Votado. Que posterguemos la consideración hasta una otra oportunidad, sobre las materias que fueron traídas a nuestra atención por los hermanos “X” e “Y” en referencia a las declaraciones de E. G. White sobre la continua obra expiatoria de Cristo”. Informe de la Junta de Fideicomisarios de los Escritos de E. White, página 1488.
Fue posiblemente cuatro meses más tarde, cuando el hermano Olson volvió, que se tomó un voto consistente en no conceder lo requerido. Esto sucedió ocho meses después de la primera reunión de Enero, en la cual esta materia fue expuesta
.

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Re: M. L. ANDREASEN-Carta Nº 2: Intento de manipulación.-

Mensaje por Admin el Lun Mayo 17, 2010 2:07 am

Correspondencia con Washington.-

Después de que esta situación llegó a mi conocimiento, me puse a orar intensamente. ¿Cuál era mi responsabilidad en esta materia, si es que tenía alguna? No se lo comuniqué a nadie. Decidí que mi primera responsabilidad sería con los oficiales en Washington, de tal manera que escribí a las oficinas generales. Entonces fui informado de que yo no tenía derecho a poseer la información de la que disponía. Se suponía que eso era secreto, y yo no tenía derecho ni aún a leer los documentos.
Después que fueron enviadas cuatro cartas, se me informó que no discutirían más la materia. El asunto estaba zanjado. Cuando pregunté si esto significaba que la puerta estaba cerrada, recibí la respuesta: “He considerado el asunto al cual se refiere usted como cerrado”. En relación con el artículo difamatorio y falto a la verdad de Ministry, “He discutido esto con los hermanos en cuestión y queremos dejar el asunto como está”. De modo que la puerta estaba cerrada.
Aquí van algunos pronunciamientos oficiales: “Los informes son confidenciales y no son para uso público”. ¿Si se ha cometido algún error, está prohibido exponerlo, meramente porque alguien quiere mantenerlo en carácter confidencial?
“Usted está haciendo esto basado en habladurías y sobre Informes confidenciales los cuales usted no tiene el derecho ni siquiera de leer”. Nadie me dijo nunca nada sobre esto o me informó. Leí los Informes y actué de acuerdo a ellos. Los Informes no son habladurías. Son documentos oficiales que están firmados.
“... usted no tiene el derecho ni siquiera de leer”. Cuándo tengo evidencias de que a mí me parece destructivo para la fe, ¿debo cerrar mis ojos a aquello que yo considero un atentado premeditado para engañar al pueblo a través de la inserción de notas, explicaciones y apéndices en los libros de la Sra. White? ¿Está esto oficialmente aprobado?
“Quisiera repetir lo que he escrito anteriormente, que los hombres tienen el perfecto derecho de ir a los Comités, incluyendo el grupo White Estate, y hacer sus sugerencias sin miedo a ser disciplinados o tratados como herejes”.
Esto fue recalcado: “Reafirmo mi declaración anterior de que yo creo que estos hermanos estaban en lo correcto al ir al delegado apropiado y a los individuos responsables con alguna sugerencia que tuviesen para estudiar”.
Esto deja claro que el hecho de los dos hermanos está oficialmente aprobado; de que no hicieron nada que pudiese ser reprobado, sino que hicieron lo que tenían pleno derecho a hacer. No creo que nuestro pueblo apruebe este nuevo principio.
“Sugerir que buenos y fieles hombres Adventistas del Séptimo Día estuviesen manipulando (falsificando) los pilares de nuestra fe, está tan lejos de los hechos, como los polos están separados uno del otro; ... manipulando los Testimonios, cuando nunca eso tuvo lugar, ni nunca hubo una intención de hacerlo”.
Dejo a la decisión del lector el saber por qué los hombres fueron al comité: ¿No fueron para hacer inserciones, notas, apéndices y explicaciones hechas en “algunos de los libros de E. G. White?”. Aún cuando el comité finalmente haya decidido no acceder, la culpa de los hombres no es cambiada por el hecho. “Manipulando los Testimonios, cuando nunca eso tuvo lugar, ni nunca hubo una intención de hacerlo...”. Los Informes hablan por sí solos.
Una situación grave.-
Este oscuro episodio trae a la luz una situación seria. No es apenas una cuestión de dos hombres tratando de hacer inserciones en algunos libros de la Sra. White. Una cosa mucho más seria es que este hecho tenga la aprobación de la administración, la cual ha declarado que los hombres tenían el “perfecto derecho” a hacer lo que hicieron. Esta declaración abre el camino para que otros lo sigan, y como la materia se mantiene en secreto, grandes abusos podrían sobrevenir. Sin duda, si la materia fuese sometida a un voto del pueblo, no habría permiso para que nadie manipulase, o tratase de manipular, los escritos de E. G. White.
Los hombres que visitaron la bóveda el 1 de Mayo, según se ha relatado, afirmaron claramente que ellos descubrieron que la Sra. White enseña claramente “que la obra expiatoria de Cristo está ahora en curso, en el santuario celeste”. Por otro lado, la revista Ministry de Febrero de 1957, declara justamente lo contrario. Dice que “el hecho sacrificial en la cruz es completo, perfecto y una expiación final para los pecados de los hombres”. Questions on Doctrine trata de reconciliar estos dos puntos de vista opuestos al declarar que mientras uno “escucha decir a un Adventista, o lee en la literatura Adventista, aún en los escritos de Ellen G. White, que Cristo está haciendo expiación ahora, debería entenderse que queremos decir simplemente que Cristo está haciendo la aplicación”, etc., páginas 354-355. Está claro que si la expiación en la cruz fue final, no puede haber una expiación posterior que también sea final. Cuando hemos predicado por cien años que el día de la expiación comenzó en 1844, estábamos errados. Había terminado 1800 años antes. Los cien-tos de libros que hemos publicado; las más de un millón de copias de los Bible Readings (Las Hermosas Enseñanzas de la Biblia)que hemos vendido; los millones de panfletos que hemos distribuido diciendo que “hay un juicio en las cortes celestiales”, ¡eran todos falsa doctrina!; la instrucción bíblica que hemos dado a los niños y a los ministros jóvenes, y que ellos han aceptado como verdades bíblicas, es toda ella falsa. Uriah Smith, Loughborough, Andrews, Andross, Watson, Daniells, Bransosn, Johnson, Lacey, Spicer, Haskell, Gilbert y una hueste de tantos otros quedan catalogados como habiendo enseñado falsas doctrinas; y toda la denominación cuya contribución principal al Cristianismo es la doctrina del santuario y el ministerio de Cristo, deben confesar ahora que todos nosotros estábamos errados, y que no tenemos ningún mensaje para el mundo en estos últimos días. En otras palabras, somos un pueblo engañado y engañador. El hecho de que tal vez hayamos sido honestos no altera el hecho de que hemos estado dando un mensaje falso. Quitemos de nosotros el asunto del santuario, el juicio investigador, el mensaje de los 2300 días, la obra expiatoria de Cristo en el Lugar Santísimo, y no tenemos ningún derecho a existir como una denominación, como mensajeros de Dios para un mundo en ruinas. Si el Espíritu de Profecía nos ha extraviado durante todos estos años, entonces desechémoslo.
¡Pero no! Dios no nos ha dejado extraviados. No hemos estado enseñando astutas fábulas. Tenemos un mensaje que soportará la prueba y que confundirá las teorías que están minando nuestro camino. En esta instancia no es el pueblo el que se ha extraviado, a menos que decida seguir a los dirigentes. Es tiempo de que haya un retorno.
Hace ya más de cuatro años que la apostasía se hizo claramente evidente. Desde aquella época ha habido una deliberada intención en debilitar la fe en el Espíritu de Profecía, ya que está claro que si el pueblo respeta el don que se nos ha dado, no puede ser extraviado. De esto debemos hablar sucintamente. El tiempo para la acción ha llegado. El tiempo para destapar los rincones oscuros ha llegado. No deben haber más acuerdos secretos, ningún pacto con otras denominaciones que odian la ley y el Sábado. Tengan coraje, hermanos. El Señor aún vive. Tenemos una obra para hacer. Trabajemos todos juntos. Y no nos olvidemos de que nuestra mayor fuerza está en una íntima unión con Dios, en oración. Dediquémonos todos una vez más a Él.

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Re: M. L. ANDREASEN-Carta Nº 2: Intento de manipulación.-

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