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Alonso T Jones-Individualidad el Don Supremo

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Alonso T Jones-Individualidad el Don Supremo

Mensaje por Admin el Lun Mayo 24, 2010 12:28 pm

Alonso T Jones-Individualidad el Don Supremo
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El gobierno existe en la misma naturaleza de la existencia de las criaturas inteligentes. Porque el mismo término “criatura” quiere decir, Creador, y tan ciertamente como cualquier criatura inteligente existe, ella adeuda al Creador , todo lo que es. Y en el reconocimiento de este hecho, adeuda al Crea-dor honra y devoción suprema. Esto, en cambio, en la naturaleza de las cosas, significa sujeción y obe-diencia de parte de la criatura, y este es el principio de gobierno.
Cada ser inteligente adeuda al Creador todo lo que él es. En conformidad, el primer principio de gobierno es “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente”.
“Esto es proclamado por el Señor para ser el primero de todos los mandamientos. No es el pri-mero de todos los mandamientos porque ha sido el primero en ser dado, sino simplemente, porque exis-te en la misma naturaleza y existe en cada ser inteligente, y de este modo inherente en la naturaleza de las cosas tan pronto como la primera criatura estuvo en la existencia.
Es por tanto; el primero de todos los mandamientos, simplemente porque no es, sino la expresión de la inherente obligación en la primera relación posible entre criatura y Creador. Es el primero en la naturaleza, las circunstancias, y en la existencia de las inteligencias creadas.
Es el primero de todos los mandamientos en el supremo y más absoluto sentido. Está inherente en la naturaleza y relación de la primera criatura inteligente, y permanece tan completo en el caso de esa criatura como en los millones; y permanece tan completo en el caso de cada uno, en la sucesión de los futuros millones, como en el caso de la primera criatura inteligente, como si estuviera absolutamente sola en el universo. Ninguna expansión, ninguna multiplicación de números de criaturas más allá de la primera, puede en ningún sentido limitar el alcance, o el significado del primero de todos los man-damientos. El se establece absolutamente sólo y eternamente completo como la primera obligación de toda criatura que pudo alguna vez existir. Y esta eterna verdad es conocida individualmente como un principio eterno. Sin embargo, justamente como a una segunda criatura inteligente se le da la existencia, una relación adicional existe. No es ahora solamente la primera y original relación de cada una con el Creador, porque ambas deben igualmente su existencia al Creador, sino también una adicional y se-cundaria relación de uno para con el otro.
La segunda relación es una de absoluta igualdad. Y en la sujeción y la devoción de cada uno a su Creador, en la primera de todas las relaciones, cada uno honra al otro. Por lo tanto, en la naturaleza de las cosas, en la existencia de las criaturas inteligentes, allí está inherente un segundo principio guber-namental, mutuamente de todos los súbditos como iguales.
Y este principio es expresado en el segundo de todos los mandamientos, “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” Este es el segundo de todos los mandamientos, por la misma razón que el primero es el primero de todos los mandamientos; existe y está inherente en la naturaleza de las cosas y de todas las criaturas inteligentes tan pronto como una segunda existiera. Y también semejante al primero, este es el preciso y absoluto momento que dos criaturas existen, y jamás puede ser expandido, ni puede ser modificado por la existencia de criaturas inteligentes que llenan el universo.
Cada una por sí misma, sola, en su propia individualidad, está totalmente sujeta y dedicada pri-mero que todo, al Creador; porque a El debe todo. Y en esta sujeción y devoción al Creador sobre to-do, cada una honra a otra criatura inteligente como así mismo, al igual como ocupa un lugar en el plan creador, y responsable individualmente al Creador por el cumplimiento de ese plan. De manera que fuera de lo que respecta al Creador, a su prójimo y así mismo, él ama a su prójimo como a sí mismo. Y esta segunda y eterna verdad igualmente con la primera, reconocen la individualidad como un principio eterno.
Este es el gobierno original. Y es también el último, porque estos son principios completos y ab-solutos, y porque ellos están inherentes en la naturaleza de la relación de las criaturas inteligentes. Y este gobierno, el cual es al mismo tiempo primero y último, es simplemente gobierno en sí mismo, en razonamiento y en Dios. Porque es únicamente lo más claro y simple del raciocinio, que las criaturas inteligentes deban reconocer que a Dios el Creador se le debe todo. Y que por tanto, sujeción y honra son las deudas razonables de él, para el Creador. Es así mismo un simple dictamen de la razón que, siendo que su prójimo igualmente con él deben todo al Creador, este prójimo debe ser respetado y hon-rado en todo, así como él mismo desearía ser respetado y honrado en ello.
Es también el simple dictamen del raciocinio que desde que éstos han sido creados, y en su exis-tencia, deben todo al Creador, esta existencia con todo lo demás, en el ejercicio de las habilidades y poderes, debe ser siempre sostenida estrictamente de acuerdo con la voluntad y el designio del Creador. Porque es todavía el simple dictamen de la razón que el Creador nunca pudo haber forjado que la exis-tencia, las facultades o los poderes de cualquier criatura debieran ser ejercidos contra su voluntad o fue-ra de su designio. Por consiguiente, es el más simple y claro dictamen del raciocinio, que este gobierno original y último, es gobierno en sí mismo, gobierno bajo Dios, con Dios y en Dios. Y éste es verda-deramente el único gobierno real.
Dios ha creado a todos los seres inteligentes absolutamente libres. El hizo al hombre igualmente con los otros seres inteligentes, para ser moral. La libertad de elección es esencial para la moral. Haber hecho a un ser inteligente incapaz de elegir, habría sido haberlo hecho incapaz de ser libre. Por lo tanto, El hizo al hombre igual que a los otros seres inteligentes, libres para elegir, y El siempre respeta aquello de lo cual, El es el Autor: el libre albedrío.
Cuando en el ejercicio de esta libertad de elección, un ser inteligente decide que su existencia con sus consecuentes facultades y poderes sea dedicada estrictamente a la voluntad y al designio del Crea-dor, etc, en realidad, con el Creador y en el Creador, esto es en el más estricto sentido un verdadero go-bierno.
Y cuando el servicio, la adoración y la sumisión de cada ser inteligente es entregado en su propia libertad de elección, esto revela de parte de Dios, el supremo y verdadero gobierno, el principio de go-bierno con el consentimiento del gobernado.
De este modo el gobierno divino como es relacionado al Gobernador y al gobernado, el Creador y la criatura, es demostrado como está revelado ser, gobierno de perfecta libertad, y de perfecta libertad porque es individualidad perfecta.
Por el pecado el hombre perdió su libertad y por tanto su individualidad, pero en el don de Cristo todo fue restaurado “Me ha enviado... a pregonar libertad a los cautivos.” “Cristo sufrió por nuestros pecados, el justo por los injustos, para poder traernos a Dios.”
Cristo Jesús, por tanto, vino del cielo al mundo para recuperar lo que el hombre había perdido, Individualidad fue el don supremo de Dios. En la caída, ésta fue perdida. En el don de Cristo el día que el hombre pecó, el don de individualidad fue restaurado para el hombre.
En los largos siglos de pecado y despotismo imperial desde Caín hasta Tiberio César, los hombres han estado tan continua y sistemáticamente oprimidos que han sido despojados de todo vestigio de individualidad. Entonces Cristo vino al mundo en carne humana como hombre, y por medio de cada fase de experiencia humana, estableció la individualidad del hombre sobre su base original y eterna. Mateo 25:15.
De manera que, sin cristianismo en su original y nativa pureza, no puede haber verdadera individuali-dad.
Pero en este interés de despotismo, el mismo nombre del cristianismo fue pervertido. Y a través de largos siglos de imperialismo eclesiástico y de hombres tiranos, los hombres fueron otra vez sis-temáticamente despojados de todo vestigio de individualidad.
En los tiempos de la reforma, Dios otra vez restauró a los hombres al cristianismo y a la indivi-dualidad. Pero el protestantismo se endureció en formas de credos, y toda forma de dominio protestan-te ha negado, y ha hecho todo lo que se pudo para destruir la libertad cristiana de individualidad. Y ahora a través de la unión, las denominaciones nacionales e internacionales, confederaciones mundana-les, religiosas, otra vez el imperialismo eclesiástico ejercerá con todo el poder mundanal, señales enga-ñosas, milagros mentirosos, sistemáticamente para despojar al hombre finalmente de todo vestigio de individualidad.
Pero el cristianismo en su supremo don de individualidad, como antes, ahora y finalmente triun-fará sobre todo. Apocalipsis 15:2-3.
Y el Cristianismo triunfará a través de la individualidad, y en la naturaleza del caso, hará ahora como siempre lo hizo antes por medio del bienaventurado individuo.
El individuo bajo la dirección de Dios y con Dios, guardará en perfecta sinceridad el Derecho Divino de Individualidad en Religión, como la perfecta Libertad Religiosa.
Individualidad, siempre llevada en mente, no individualismo; porque éstos son eternamente distintos


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